Estructura de los filosilicatos de la arcilla

 

Página 1. Unidades estructurales

Página 2. Capa tetraédrica

Página 3. Capa octaédrica

Página 4. Capas de tetraedros frente a las de octaedros

Página 5. Estructuras finales

Página 6. Celdillas unidad y fórmulas estructurales. 1:1

Página 7. Celdillas unidad y fórmulas estructurales. 2:1

Página 8. Deducción de las fórmulas

Página 9. Clasificación mineralógica

 

Capas tetraédricas frente a las octaédricas

   La disposición de los iones en tetraedros y octaedros parece algo complicado, pero en la realidad es el simple resultado de un empaquetamiento de esferas iguales en tres planos ocupando el mínimo espacio.

   La distribución de átomos en redes hexagonales es simplemente el resultado del empaquetamiento de átomos iguales para ocupar el mínimo espacio. Por tanto para obtener un plano de simetría hexagonal basta con introducir bolas iguales en un recipiente plano y apretarlas (al moverlas ellas mismas se acoplan dando una simetría hexagonal).

 

   Para construir este apilamiento se parte de una esfera y se va repitiendo formando una hilera. Luego se acoplan hileras paralelas y equidistantes de manera que se ajusten entre los huecos (desplazadas media esfera). De este modo se forma un plano de simetría hexagonal.

 

  Apilando planos de esferas de simetría hexagonal se origina la estructura. Al plano basal (con huecos, formando anillos hexagonales) se le acopla otro plano compacto (con todos los nudos de red ocupados). Ambos planos se encuentran ligeramente desplazados y girados 60 grados, para que los átomos se acoplen en los huecos. Estos planos están constituidos por aniones de O y OH y se unen por los cationes coordinantes que se sitúan en un plano intermedio y según donde se coloquen aparece la coordinación tetraédrica o la octaédrica.

 

 

En la Naturaleza es frecuente que los dos primeros planos de aniones O y/o OH queden unidos por un catión tetraédrico, como es el caso del Si, y encima se sitúe otro plano de OH con un plano intermedio de cationes octaédricos (de Mg o de Al) que los une.

De lo anteriormente se deduce que los filosilicatos pueden ser considerados como un empaquetamiento de iones O que engloban a diversos cationes (Si, Al, Mg y H), concepto que puede ser aplicado a la Tierra en su conjunto.

En resumen, a estructura se origina por un apilamiento de planos paralelos con simetrías hexagonales, alternando los planos de aniones (O y OH) y los de cationes (Si, Al y Mg).

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